Noche de Copla con Alba María

Sobre las 19h llegó a la plaza de Torrent, aquel lugar que unas horas más tarde iba a ser testigo de una noche de copla. Me encuentro con un escenario en proceso de montaje, unos técnicos ultimando el sonido y la iluminación con una gran cantidad de cables entre sus manos, y un sol que animaba a buscar cualquier esquina de sombra. Poco a poco va llegando el cuerpo de baile y se dispone a ensayar algunas canciones para refrescar la memoria. Llegamos ya a las 20h, momento en el que llegan los músicos, una guitarra, un cajón y un cantaor. El sol empezaba a desaparecer y Alba, que movía el carro de su bebé acompañada de su madre, parecía estar buscando algo de paz rodeada de los suyos para poder afrontar el concierto. No era para menos, pues acompañada de su manager, Anabel, había tenido que lidiar con algunos contratiempos tales como la retirada de los músicos y el cantaor que tenían contratados a un día vista del espectáculo y además, la baja de uno de los guitarristas que, a contratiempo, había tenido que contratar. Amigos, cuando el día se tuerce…
Y por fin llega el momento más esperado del día. Cae la noche y la plaza luce llena de asientos dirigidos hacia un gran escenario que contenía una pantalla en la que podía leerse “Alba María, La copla en esencia, El tributo”. Se apagan las luces y arranca el tributo con una gran actuación del cuerpo de baile, tras la cual sale Alba radiante al escenario, de la mano de un bailarín y luciendo un traje blanco. Conforme va avanzando la noche podemos apreciar como la gran apuesta de innovación va deleitando al público, pues de trata de una fusión, de creatividad, de dinamismo, de frescura… Y es que la artista estuvo en esta misma plaza el año pasado y quería ofrecer a su público un número distinto y mucho más renovado, buscaba reinventarse y sin duda alguno lo estaba consiguiendo.

Esas notas que parecían imposibles e interminables pero que tan bien defendía la cantante, ese sentimiento coplero que podía casi palparse con los dedos de la mano, el sonido de aquella guitarra y aquel cajón que acompañaban la voz flamenca y los quejíos del cantaor, pero además, y llegando al final del tributo, Alba nos sorprende con un humilde homenaje al flamenco. Y llega la hora de la canción más esperada de la noche, su tema ‘bandera’, “Aquella Carmen”, con la que la coplera, como bien se define ella, logra levantar al público de sus asientos, el mismo que por mérito de toda la compañía había permanecido expectante durante la hora y media de concierto.

 

Finalmente y para poner el broche de oro a esta velada de copla, Alba María, esa artista que empezó a cantar copla de bien pequeñita, le dedica la última canción orgullosa de ser valenciana y de rodillas a la “Maredeueta”.

Finalizado el número, la cantante, de forma muy cercana y familiar, agradece al público su atención y compromiso, a todo el cuerpo de baile, a su manager, a su familia, a todos los técnicos de sonido e iluminación, a todo Torrent. Sin duda el momento más gratificante para una artista que recibía la enhorabuena del público que un año atrás estuvo allí presente y que ahora había visto la evolución del espectáculo. Ese día, 23 de julio de 2018, Torrent disfrutó de una noche llena de cante, baile, música, talento, frescura y ritmo; les hablo de copla.

Fdo: Paula Pérez